Son las 1:40 de la madrugada, el segundo turno está procesando un rollo largo de film retroiluminado y, a unos doce metros, el operario ve la primera banda tenue. A los veinte metros hay una escalera de ellas. El capataz hace lo que todos hacemos a esa hora: lanza una limpieza, cambia un amortiguador, sube la temperatura y luego empieza a pedir precio de un cabezal de impresión. Cuatro horas después, el rollo es desperdicio y la máquina está desmontada. La banda nunca fue un misterio. Tenía un espaciado, y ese espaciado le estaba diciendo qué subsistema estaba fallando.
Antes de tocar una sola pieza, pon una regla sobre la impresión. El banding es uno de los pocos defectos que te entrega una medición, y esa medición reduce la lista de sospechosos más rápido que cualquier manual de servicio. El método que sigue funciona en máquinas de solvente, eco solvente, UV, látex y DTF, porque todas depositan tinta en pasadas y todas avanzan el soporte a pasos.
Mide el intervalo antes de tocar nada
Necesitas una regla de acero con marcas milimétricas, una lupa o la cámara de un teléfono con ajuste macro, un lápiz y la propia impresión. No limpies el cabezal primero. La limpieza altera la evidencia y pasarás el resto de la noche persiguiendo un fallo que ya se ha movido.
- Localiza una sección con al menos seis bandas consecutivas y márcalas en el reverso de la impresión con el lápiz.
- Mide de centro a centro a lo largo de diez bandas y divide entre diez. De una banda a la siguiente es demasiado poco para leerlo con fiabilidad, y diez te da un promedio que resiste un pulso tembloroso.
- Escribe el número, el modo de pasadas, la velocidad de impresión y el nombre del soporte directamente sobre la impresión. Sin el modo de pasadas, el número no significa nada.
- Anota la dirección. Las bandas que atraviesan el soporte, perpendiculares al avance, son bandas de avance. Las bandas que recorren el soporte, paralelas al avance, son bandas de barrido y apuntan al carro o al cabezal.
- Cuenta cuántas veces se repite el patrón en todo el ancho. Una repetición que coincide con el ancho del cabezal es síntoma de cabezal o de alineación del cabezal. Una repetición que coincide con la circunferencia de un rodillo es mecánica.
Fotografía las bandas marcadas junto a la regla antes de anotar nada. Una foto reúne el paso, la dirección y el color del defecto en un solo encuadre, y zanja la discusión con un proveedor o un técnico de servicio más rápido que cualquier descripción que puedas escribir en un mensaje.
Dos minutos de medición te dan un número. Todo lo que viene después es comparación, y comparar es barato.
Interpretar un paso que coincide con el avance
Cada modo de impresión avanza el soporte una cantidad fija tras cada pasada. Esa cantidad es la altura de la pasada dividida entre el número de pasadas empleadas para construirla, y tu RIP o el menú de la máquina te indicará el número de pasadas. Si el paso de banda medido coincide con ese número, o con una fracción simple de él, la tinta se está depositando correctamente y el soporte está llegando al lugar equivocado.
El banding relacionado con el avance tiene una firma propia. Suele ser más claro o más oscuro en un ritmo regular, a menudo empieza tras cierta longitud de rollo en lugar de inmediato, y empeora a medida que el rollo se hace más pesado. Ese último detalle importa: un rollo que lleva veinte metros desenrollándose tiene un perfil de arrastre distinto al del primer metro, y el motor de avance compensa con una tabla de corrección que solo es tan buena como la última calibración.
- Marca el rodillo de avance con una tira de cinta y obsérvalo girar mientras la máquina imprime una tira de prueba. Si la banda aparece una vez por revolución, estás ante una excentricidad del rodillo o una zona plana, no ante el cabezal.
- Revisa la tira del encoder y el sensor del encoder en busca de niebla y polvo. Una tira sucia da al carro y al avance una posición ligeramente errónea, y el error se repite a la resolución del disco o de la tira, lo que parece un banding fino con un paso que no puedes asociar a nada más.
- Reduce la tensión en el lado de avance y reimprime diez metros del mismo archivo. Si el paso cambia, el problema es la manipulación del soporte, y ningún cabezal del mundo lo va a arreglar.
- Comprueba el nivel de vacío y los rodillos de arrastre. Una hoja que se levanta ligeramente entre pasadas recibe la tinta a otra distancia, y los bordes de la pasada lo muestran como una banda.
Si el paso sigue al avance y las marcas de los rodillos coinciden, deja de mirar el cabezal. Estás a una calibración, a una limpieza del encoder o a un ajuste de tensión de un rollo vendible.
Una advertencia antes de recalibrar. Los valores de corrección del avance del soporte se guardan por tipo de soporte en la mayoría de las máquinas, y un valor aprendido en un banner fino hará derivar un lienzo pesado. Si tus bandas empezaron el día en que alguien cargó otro sustrato y reutilizó el ajuste antiguo, recalibra para ese sustrato e imprime una tira nueva antes de mirar en cualquier otro sitio. Por eso también el paso tiende a moverse cuando cambias de film a papel y viceversa: la máquina está aplicando una corrección que pertenece a otro material.
Interpretar un paso que no coincide con nada reconocible
Ahora el espaciado es irregular, o es exactamente el ancho del cabezal, o aparece solo en ciertos colores. Esta es la familia de fallos que vive en el cabezal y el carro, y la herramienta de diagnóstico es el chequeo de boquillas, impreso con el mismo modo de pasadas y la misma velocidad que el trabajo defectuoso.
Pon el chequeo de boquillas junto a la impresión con bandas y alinéalos. Si las bandas claras corresponden a columnas de boquillas ausentes o desviadas en el chequeo, ya tienes la respuesta y no es un problema de avance. La desviación es la que la gente pasa por alto: una boquilla que dispara en ángulo sigue depositando tinta, así que el chequeo parece casi completo, pero su gota cae al lado de la línea en la que debería estar y deja una franja pálida fina que recorre toda la longitud de la impresión.
- Imprime el chequeo dos veces. Un defecto que se mantiene idéntico es hardware. Un defecto que se mueve o desaparece es tinta, aire o temperatura.
- Mira los bordes de la banda. Un borde nítido con una línea blanca limpia significa una boquilla ausente. Una transición suave y gradual significa solapamiento o un problema de altura.
- Comprueba la altura y la inclinación del cabezal. Un cabezal ligeramente demasiado alto lanza las gotas fuera de centro; un cabezal inclinado produce una banda cuyo paso equivale al ancho del cabezal y cuya posición deriva a lo largo del rollo.
- Comprueba la estática en film y soportes sintéticos. La estática desvía la niebla hacia los lados y produce bandas que aparecen y desaparecen con el tiempo atmosférico y la humedad de la sala.
Un hábito útil: guarda un chequeo de boquillas del día en que se instaló la máquina. Comparar el de hoy con un patrón bueno conocido lleva segundos y zanja las discusiones sobre si una boquilla siempre estuvo así.
Cuatro errores que te mandan a comprar demasiado pronto
La mayoría de las compras innecesarias de cabezales en este oficio empiezan con uno de estos cuatro movimientos. Cada uno destruye información que no puedes recuperar.
- Limpiar antes de medir. Una limpieza potente puede ocultar un fallo de suministro durante veinte minutos y hacer que un fallo de cabezal parezca mejor o peor. Mide, fotografía y luego limpia.
- Cambiar el perfil o reducir el número de pasadas. Usar más pasadas hace invisibles las bandas más finas sin arreglar nada. El fallo sigue ahí, ahora enterrado en un trabajo más lento que cuesta más tinta por metro cuadrado.
- Culpar al cabezal cuando la tira del encoder está sucia. La contaminación por niebla en la tira y el sensor es habitual en máquinas de solvente y produce un banding que parece exactamente un cabezal defectuoso. Se limpia con el fluido adecuado y un hisopo sin pelusa.
- Ignorar el calor y el vacío. Una platina que está unos grados fuera, o un ventilador de vacío que ha perdido succión porque el filtro está cargado, cambia cómo seca la tinta y cómo se asienta el soporte. Ambos producen bandas que se mueven al cambiar el ancho del soporte, y esa es la pista.
El cuarto error merece una frase más porque es el más caro. Sustituir un cabezal elimina la pieza que te estaba mostrando el fallo, y el cabezal nuevo suele imprimir limpio durante una semana. Luego vuelve la misma banda, porque el encoder, el amortiguador o el vacío eran la causa desde el principio. Ahora has pagado dos veces y no has aprendido nada.
El patrón en los cuatro es el mismo: una acción tomada antes de una medición. La medición es gratis.
Árbol de decisión: asocia el espaciado al subsistema
Antes de empezar, escribe el paso medido en la parte superior de una hoja de papel y deja espacio bajo cada rama para un resultado. Suena a papeleo, pero el valor está en el registro: la próxima vez que ocurra, la hoja te dirá cuál era el paso y qué rama ya descartaste. Sin ella, cada evento empieza de cero y la misma pieza equivocada se pide dos veces.
Recorre esta lista y detente en la primera coincidencia. No ejecutes dos ramas a la vez, porque no sabrás qué cambio lo arregló, y el fallo volverá en el siguiente rollo largo sin explicación.
Si el paso equivale al avance o a una fracción de él: ve al avance del soporte. Primero la tira y el sensor del encoder, luego el estado del rodillo de avance, luego la tensión, luego el vacío. Esta rama cuesta fluido de limpieza y tiempo, no piezas.
Si el paso equivale a la circunferencia del rodillo: ve al propio rodillo de avance. Busca una zona plana, acumulación de tinta seca o un rodillo de arrastre que no agarra. Sustituye o rectifica la superficie y recalibra el avance.
Si el paso equivale al ancho del cabezal: ve a la alineación y la altura del cabezal. Comprueba la inclinación, el espacio del cabezal y que el carro esté nivelado. Una banda del ancho del cabezal es un problema de cosido, no de obstrucción.
Si las bandas coinciden con columnas de boquillas concretas: ve al cabezal y su suministro. Chequeo de boquillas, amortiguador, capuchón y luego cabezal. Esta es la única rama en la que comprar un cabezal está sobre la mesa.
Si las bandas aparecen solo en un borde del soporte: ve a la manipulación del soporte y el calor. El rizado de bordes, los huecos de la platina y las zonas de calefacción desiguales se comportan así, y todos empeoran a medida que se reduce el diámetro del rollo.
Si las bandas aparecen y desaparecen con la humedad o la hora del día: ve a la estática y la viscosidad de la tinta. Conecta a tierra la máquina, controla la sala y comprueba que la tinta está dentro de su rango de temperatura de trabajo.
Cuando la banda viaja con la imagen, no con el soporte
Hay un caso más que merece separarse, porque engaña a operarios experimentados. Imprime el mismo archivo dos veces, una al principio de un rollo y otra al final, y marca las posiciones de las bandas respecto a un elemento gráfico fijo. Si la banda se queda en el mismo lugar de la imagen mientras el soporte se mueve por debajo, el fallo está en la ruta de datos o en el carro, no en el avance.
Las causas típicas son un sensor de encoder defectuoso que pierde cuentas a una velocidad concreta del carro, un cable plano que hace contacto intermitente al flexionarse el carro, o un RIP que está tramando un degradado en un escalón visible. El último es más común de lo que la gente admite. Un cielo suave impreso con una trama gruesa puede producir una banda perfectamente regular que no tiene nada que ver con la máquina.
Pruébalo girando la imagen noventa grados. Si las bandas giran con la imagen, las produce el archivo o el RIP. Si las bandas siguen perpendiculares al avance del soporte, las produce la máquina. Esa única prueba ha salvado más cabezales que cualquier llamada al servicio técnico.
Un último detalle que conviene conocer: el paso puede ser correcto y la banda aun así deberse a un perfil que está recortando un canal. Si la banda es un escalón de densidad en lugar de una línea, mira el límite de tinta y la linealización antes de mirar el hardware, porque una máquina no puede arreglar una curva construida para otro soporte.
Anota la medición, el modo de pasadas, la rama que tomaste y el resultado en un cuaderno que se quede con la máquina. Tras tres o cuatro eventos reconocerás el paso antes de coger la regla, y el rollo de la 1:40 dejará de convertirse en desperdicio.